LA PREDESTINACIÓN DE LOS SANTOS Y LA GRACIA (extractos) por Garrigou-Lagrange, O.P.

 



LA PREDESTINACIÓN DE LOS SANTOS Y LA GRACIA (extractos) por Garrigou-Lagrange, O.P.



CAPÍTULO I - NOCIÓN Y EXISTENCIA DE LA PREDESTINACIÓN SEGÚN LA ESCRITURA


El Evangelio es la buena nueva de la Redención que

debe ser predicada a todos, según la palabra del Salvador:

"Id, instruid a todas las naciones; bautizadlas en el nombre

del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo, y enseñadles a observar

todo lo que yo os he prescrito. He aquí que yo estoy

con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo'' (Mat., XXVIII, 19).



San Pablo dice, igualmente (I Tim., II, 4 ) : "Dios quiere

que todos los hombres sean salvados y lleguen al conocimiento

de la verdad. Porque hay un solo Dios y también un

solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre,

que se dio El mismo en rescate por todos."



Dios no manda jamás lo imposible y hace realmente posible a todos, el cumplimiento de sus preceptos, en la hora en que ellos obligan y en la medida en que son conocidos.



Sin embargo, hay almas que, por su culpa, se pierden

y a veces almas que han llegado a estar muy cerca del

Salvador, como fue la del "hijo de perdición" (Juan,

XVII, 12).



Hay otras, los elegidos, que serán infaliblemente salvados: entre ellos, niños que mueren poco después del bautismo, y adultos que, por la gracia divina, no solamente pueden observar los preceptos, sino que de hecho los observan y obtienen el don de la perseverancia final.



Jesús dice a su Padre, en la oración sacerdotal (Juan,

XVII, 12): "He guardado a aquellos que Vos me habéis dado y ninguno de ellos se ha perdido, a no ser el hijo de perdición a fin que la Escritura se cumpliese."



De una manera más general dice todavía (Juan, X, 27):

"Mis ovejas oyen mi voz, yo las conozco y ellas me siguen. Y yo les doy la vida eterna; y no perecerán jamás, y ninguno las arrebatará de mi mano. Mi Padre; que me las ha dado, es más grande que todos, y nadie puede arrebatarlas de su mano. Mi padre y yo somos uno."



Hay elegidos, escogidos desde toda la eternidad por Dios. Jesús habla de ello en varias ocasiones: "Hay —dice— muchos llamados, pocos elegidos" (Mat., XXII, 14).



Anuncia la destrucción de Jerusalén, la gran angustia de

esos tiempos de pruebas y añade: "Si esos días no fuesen

abreviados, nadie sería salvado; pero a causa de los elegidos,

esos días serán abreviados" (Mat., XXIV, 22).



Continuará...





LA PREDESTINACIÓN DE LOS SANTOS Y LA GRACIA (1) https://prodeoetpontifice.blogspot.com/2026/08/la-predestinacion-de-los-santos-y-la.html



No hay comentarios:

Publicar un comentario