MANUAL DE SUPERVIVENCIA DURANTE LA GRAN TRIBULACIÓN Y LA OPERACIÓN DEL ERROR. (XXXVI)
Ha quedado meridianamente claro que las llamadas lógicas de la Anomia son parodias de argumentos reales, que muestran la lógica torcida de las múltiples sectas o garajes cismáticos tradicionalistas, que ven lo accidental como lo esencial y lo esencial como accidental, o defienden una cosa y su contraria sin pestañear. Estas lógicas muestran las mil y una contradicciones de estas sectas cismáticas, CUYA ÚNICA LEY ES LA ANOMIA, ES DECIR, LA SIN LEY, y de ahí que no hagan más que contradecirse. Todas ellas están basadas en argumentos reales de estos grupos sectarios, fieles y simpatizantes, a quienes los falsos pastores que les tienen engañados ni se molestan en corregir, pues temen perder la estima y la adulación de sus acólitos si lo hacen, al igual que temen perder su plato de lentejas, mostrando así la nula estima que esos miserables traficantes sacrílegos sienten por la gloria de Dios y el apego satánico que tienen hacia los fraudulentos títulos y falsas dignidades que se imaginan poseer.
Según
esos perversos hipócritas, si se cita al Magisterio, al Código de Derecho
Canónico y a autores autorizados, es reprochable por inducir al error y a la
herejía (??)
Sin
embargo, si se inventan cualquier fábula subjetiva adaptable a cualquier oído,
a cualquier garaje y a cualquier situación, abierta a la evolución y a la
contradicción, apelando a sentimentalismos varios, y repitiendo sofismas
quiméricos de neoteologastros post 1980 [ej. Des Lauriers, Cekada, Tello
Corraliza, Zins, Kelly, Pivarunas, etc.], eso les convierte ipso facto en defensores de la Verdad
Católica (sic).
"Y todo lo que no es del rebaño de Jesucristo, no es del rebaño de San
Pedro; y todo lo que no es del rebaño de San Pedro, cesa de ser del rebaño de
Jesucristo".
Louis
Veuillot, 1859
Tras
haber expuesto y refutado ampliamente las absurdas fábulas de los falsos
cristos y falsos profetas, concluiremos esta sección volviendo a advertir a
quienes se han dejado seducir por las patrañas heréticas de esos blasfemos
enemigos de la Santa Sede, convirtiéndose en unos enfervorizados prosélitos de
esos orgullosos partisanos del cisma y el error. La cruda realidad para todos
ellos, con independencia de que la quieran o no aceptar, y por más vueltas que
le den, es que, al apartarse del Magisterio, entran instantáneamente en
rebeldía, pues se apartan del Señor, que es el Espíritu, y desprecian el poder
de Dios. Cuando lo hacen, dicen "non serviam", no serviremos. Es más
sencillo de lo que parece, o se obedece a S.S. Pío XII o no se le obedece, y
esa obediencia está siendo utilizada por Dios Nuestro Señor para cribar el
trigo de la cizaña, separar las ovejas de los cabritos, los elegidos de los
réprobos.
¿Quiénes
son esos falsos pastores y sus exaltados acólitos para enmendarle la plana al
Espíritu Santo y convertir la Constitución Apostólica Constitutio Vacantis
Apostolicae Sedis en menos que papel mojado? ¿Cómo se atreven a semejante
impiedad y blasfemia?
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